Andando por los bordes de un mundo cada vez más injusto y una humanidad (cómo decirlo?) que va sumando chatura, frivolidad a una existencia que debería tener algo de trascendencia (no es así?), hay algunos seres que tienen la fuerza suficiente para contrarrestar todo aquello. Son modelos. Son los imprescindibles. Miguel Angel Estrella está ahi, poniendo el cuerpo donde debe estar, entre el talento, la razón y el amor a los demás.
Pianista exquisito, clásico y popular a la vez, de gala y de barrio al mismo tiempo, entre Paris y la Villa 31, nos demuestra que la música es una sola. Ex- preso político, fundador del hermoso proyecto Música Esperanza, también de "La voz de los sin voz" y de la Orquesta para la Paz, que reúne a músicos jóvenes árabes e israelíes. Personaje admirable y querible, actualmente es además Embajador argentino ante la Unesco. Acaba de estrenarse una película basada en su vida, "El piano mudo".
Acá van dos interpretaciones geniales, primero Bach en un escenario francés. La segunda, una pieza folclórica en una evidente noche de gala. Resumen perfecto.
sábado 26 de junio de 2010
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