viernes 22 de abril de 2011

Alter Quintet

L'Alter Quintet. Una agrupación de cuerdas que aborda la música popular. Géneros y estilos folclóricos y populares atravesados por instrumentos de cámara. Esta es la sustancia del ensamble de cuerdas formado por argentinos y franceses, que residen en París y que giran por Europa y ahora por Argentina. De la mano de otro compatriota afincado en Francia, Raúl Barboza, se fueron insertando en un ámbito de la música poco explorado. La interrogación, por ejemplo de una chacarera o de una huella, desde otro lugar, resaltando en ellas riqueza armónicas escondidas.

Pagina web oficial




lunes 10 de enero de 2011

María Elena Walsh (1930 - 2011)

RESUCITANDO COMO LA CIGARRA
Hoy murió una de las mayores compositoras de la historia de la música popular argentina. Una parte importante de nuestra educación infantil y sentimental.


Tantas veces me mataron, tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí, resucitando.
Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal
porque me mató tan mal, y seguí cantando.

Cantando al sol como la cigarra después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente que vuelve de la guerra.

Tantas veces me borraron, tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui sola y llorando.
Hice un nudo en el pañuelo pero me olvidé después
que no era la única vez, y seguí cantando.

Tantas veces te mataron, tantas resucitarás,
tantas noches pasarás desesperando.
A la hora del naufragio y la de la oscuridad
alguien te rescatará para ir cantando.


sábado 20 de noviembre de 2010

Cuartoelemento: cuando las clasificaciones quedan chicas

Cada uno de ellos son grandes músicos, de experiencia y trayectoria, que hace siete años se unieron para formar Cuartoelemento que, como no puede ser de otra forma, es un cuarteto. Canciones de acá o de allá o de cualquier lado pero tratadas “a lo argentino”, dentro de ese género indefinible que va de lo folclórico a lo urbano, de lo progresivo a lo norteño, del vuelo rítmico a la profundidad melódica, con lo sabroso que da la mixtura y el riesgo artístico, además del enorme talento. Es el momento de pensar entonces que las clasificaciones musicales quedan chicas. Se divierten tocando, eso se nota en el escenario. Ellos son: RUBEN "MONO" IZARRUALDE: Flautas y voz. NESTOR GOMEZ: Guitarra y voz. MATIAS GONZALEZ: Bajo y voz. HORACIO LOPEZ: Percusión y voz.

Les recomiendo estos dos temas imperdibles en vivo:

Made in France


Brea Pozo

lunes 27 de septiembre de 2010

El Cuchi Leguizamón: tradición y vanguardia

Hoy se cumple una década de la muerte del Cuchi, pero como todo gran artista está presente cada vez que se menciona a la música argentina. Fue el autor de momentos clave del folklore, como “Zamba del carnaval”, “La Pomeña” o “Balderrama”. Sin descuidar su raíz, supo otorgarle vuelo a la música popular apelando a elementos del jazz y la música clásica.



Leer Nota completa aquí
10 Años sin el Cuchi, por Maby Sosa (Diario Tiempo Argentino)

Leer Nota completa aquí
El filósofo de los sonidos, el mito y el humor, por Liliana Herrero

Entre los trabajos de homenaje que se han hecho en base a la obra del Cuchi Leguizaqmón, se destaca "Cuchichiando", un CD editado este año, de Quique Sinesi, uno de los más importantes guitarristas de música argentina. Aquí van dos videos que retratan parte de las sesiones de grabación de ese album:



martes 21 de septiembre de 2010

Capitán Beto por el espacio

El último domingo murió Beto Satragni, querido músico uruguayo.


El último domingo murió Beto Satragni, querido músico uruguayo. Uno de los representantes más importantes del rock de fusión rioplatense sobre todo en la década de los 80, y coqueteador con el jazz. Fundador del mítico grupo Raíces, y compañero de otros grandes como Spinetta, los Fattoruso, Lebón, Dino Saluzzi, Rada y muchos más. Lo vi en varios conciertos y en diferentes formaciones, entre fines de los 90 y principios de esta década, siempre abordando el candombe y la fusión en forma magistral, con mucha gracia y mucho groove. El año pasado lo vimos en el IFT, en su pequeño "gran" regreso al mando de Raíces, su sueño de siempre. Nuestro recuerdo para su figura, aquí con dos videos junto a Calamaro, quien se inició en la música junto a Beto:



lunes 13 de septiembre de 2010

Vinicius, el más negro de los blancos

A propósito de un documental sobre su vida, inédito en Argentina

“Soy el blanco más negro de Brasil”, le gustaba decir a Vinicius de Moraes. En esa frase unía origen y destino diferentes, y al final era uno solo. Poeta de lo simple y lo profundo, agudo observador y vividor del amor y la pasión, amante perdido de las mujeres y el whisky, hombre de amistad y de sensibilidad con lo popular, no parece que le hayan quedado muchas pasiones no vividas. Todo lo hizo profusamente. Es muy difícil no amar la figura de Vinicius, o meterse en alguno de sus vericuetos creativos y salir indemne. Casi imposible. En algún momento sus palabras te atraviesan, o sus canciones, o su personalidad abrazadora. Y además de todo eso, fue uno de los artífices de una de las grandes revoluciones de la música popular del siglo XX (si lo pensamos bien, la bossa nova tuvo una trascendencia mundial como en pocos casos), que modificó las formas artísticas desde los 60, junto con el movimiento beat .

Esta introducción es sólo una excusa para presentar un documental realizado en 2005 llamado “Vinicius ¿Quién pagará el entierro y las flores si yo me muero de amores?”, realizado por el brasilero Miguel Faria Jr. La película, nunca estrenada en Argentina, es extraordinaria. Por un lado tiene material histórico muy valioso, desde imágenes del Brasil de las primeras décadas de siglo hasta filmaciones y actuaciones del propio Vinicius; por otro logró testimonios actuales de casi todos los grandes de la música brasilera: allí están Chico Buarque, Caetano, Baden Powell, María Bethania, Toquinho, Gilberto Gil, sus mujeres, sus hijos, sus amigos. Y mucha poesía. Para el que le interese el personaje y le gusten las biografías, les recomiendo invertir dos horitas de su tiempo en ver este film, tan gratificante y admirable como el mismo Vinicius.

VER LA PELÍCULA COMPLETA AQUÍ (subtitulado en español)

VER FRAGMENTO DE LA PELÍCULA (en portugués)

viernes 3 de septiembre de 2010

Gira litoraleña (parte 1)

Recorrido musical por los ríos Paraná y Uruguay
(Texto y Fotos: Martín Borja)



Viajar a veces también significa, entre otras cosas, movilizar sensaciones y recuerdos, olores y músicas que resuenan casi sin querer en nuestra cabeza. Las melodías que vuelven y dan vueltas, las canciones que llaman al paisaje, el paisaje que llama a las canciones. Cuando el cuadro tiene la belleza de un río, un monte, una cascada y la tierra roja , “la banda de sonido” toca en mi cabeza canciones litoraleñas, con sabor a verde y olor a humedad.



En este viaje que emprendí por Misiones adentro, me tocó pisar los dos lados, ambas márgenes de agua, el Paraná y el Uruguay, y en ese encuentro con las dos orillas las músicas aparecieron una vez más en forma de canciones aprendidas en años, desde chico, en sintonía con el respeto y la admiración que me provoca la canción popular del litoral, a veces injustamente olvidada y eclipsada por ritmos folclóricos de otras regiones.


Y mirando las dos aguas, empecé a recordar letras que hablan de ríos, las que hablan del Paraná, las que le cantan al Uruguay, y me di cuenta que son muchas, muchísimas. Las que le cantan a los pueblos ribereños de la zona también, desde Misiones hasta Entre Ríos, pasando por Corrientes y Santa Fe, además de las referencias desde Chaco, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Más allá de los ritmos propios de la zona (el chamamé, la polca, el rasguido doble, etc.), mi “banda de sonido” de este viaje son las canciones de ríos, como Pasarero, esa belleza compuesta por el Negro Aguirre que le da título a este blog.


Empecé a hacer una lista y sólo llegué a algunas, las que encontré a mano. Algunas son de una poesía sublime, como las de Ramón Ayala, compositor misionero que Liliana Herrero reivindica en su gran disco “Litoral”. Todas hacen referencia a sitios, oficios y personajes propios del entorno natural y social, de una rudeza dada por la situación de pobreza que se vive allí, pero a la misma vez de una dulzura producto del paisaje y el clima. Ahí, en esa dulzura, viene mezclado lo guaraní, lo inmigrante europeo, lo criollo y lo brasilero, lo ribereño y lo montaraz.



CANCIONES SOBRE EL RÍO PARANÁ

Aquí van las canciones del Paraná que pude recordar, y que pueden escuchar en audio:

"Pan del agua" (Ramón Ayala), por Liliana Herrero


"El cosechero" (Ramón Ayala), por Liliana Herrero


"El cosechero" (Ramón Ayala), por Mercedes Sosa


"Canción del jangadero" (Falú/Dávalos), por Eduardo Falú
(recitado de Jaime Dávalos)



"Jangadero" (Ramón Ayala), por Mercedes Sosa


"Pasarero" (Carlos Negro Aguirre), por Aca Seca Trío


"Diles río" (Miguel Condomí), por Verónica Condomí


"Canto de agua" (Juan Falú), por Liliana Herrero


"Pedro Canoero" (Teresa Parodi), por Teresa Parodi


"Oración del remanso" (Jorge Fandermole), por Liliana Herrero


"Navega" (Jorge Fandermole), por Jorge Fandermole


"Rio marrón" (Jorge Fandermole), por Juan Carlos Baglietto


"Parte del aire" (Fito Paez), por Fito Paez


"Río Paraná" (Iorio/Flavio), por León Gieco y Ricardo Iorio

sábado 14 de agosto de 2010

Las copleras resisten


Esta cajita que toco tiene boca y sabe hablar
sólo le faltan los ojos para ayudarme a llorar

"Esta cajita que toco tiene boca y sabe hablar", además de ser el verso de una famosa copla anónima, es el título de un documental realizado por la periodista y cineasta Lorena García, basado en la vida y arte de copleras del noroeste argentino, aquellas que a través del ancestral canto con caja transmiten una cosmovisión particular. Una voz indomesticada por la ciudad, atravesada una y mil veces por la fuerza de la naturaleza y a través de la cultura oral, que sólo responde al viento, a la montaña, al paso del tiempo y a su propio entorno cultural. Tal vez debamos ver allí una forma de resistencia.

"Esta cajita que toco tiene boca y sabe hablar" (documental, 61 min., Argentina 2009) Dirigido y producido por La Pedregosa Películas y Lorena García.
www.lapedregosa.com.ar

Acá va el trailer del documental:

miércoles 30 de junio de 2010

Aca Seca, ventanas que despabilan

Ahí va Aca Seca una vez más. Juan Quintero, Andres Beeuwsaert y Mariano Cantero son tres músicos excepcionales que conforman el trío que despabiló al folclore argentino en su momento y se transformó con los años en una de las expresiones fundamentales de la renovación en la música popular argentina. Más de diez años y tres discos hasta hoy; el último se llama "Ventanas". La música de Aca Seca Trío es de ventanas que se abren, de incorporar sin cansancio nuevos elementos, texturas y riquezas que entran por esas ventanas abiertas de par en par.

Acá van dos momentos maravillosos del trío. Uno haciendo "Huayno del diablo" (de Fandermole) y el otro de un recital junto a León Gieco y Juampi Di Leone haciendo "Príncipe azul" (la vieja canción del uruguayo Eduardo Mateo).



sábado 26 de junio de 2010

Miguel Angel Estrella, un imprescindible

Andando por los bordes de un mundo cada vez más injusto y una humanidad (cómo decirlo?) que va sumando chatura, frivolidad a una existencia que debería tener algo de trascendencia (no es así?), hay algunos seres que tienen la fuerza suficiente para contrarrestar todo aquello. Son modelos. Son los imprescindibles. Miguel Angel Estrella está ahi, poniendo el cuerpo donde debe estar, entre el talento, la razón y el amor a los demás.

Pianista exquisito, clásico y popular a la vez, de gala y de barrio al mismo tiempo, entre Paris y la Villa 31, nos demuestra que la música es una sola. Ex- preso político, fundador del hermoso proyecto Música Esperanza, también de "La voz de los sin voz" y de la Orquesta para la Paz, que reúne a músicos jóvenes árabes e israelíes. Personaje admirable y querible, actualmente es además Embajador argentino ante la Unesco. Acaba de estrenarse una película basada en su vida, "El piano mudo".

Acá van dos interpretaciones geniales, primero Bach en un escenario francés. La segunda, una pieza folclórica en una evidente noche de gala. Resumen perfecto.




De Ushuaia a la Quiaca, el país musical

Por fin lo podemos ver. El material filmado que hace 25 años quedó registrado en esa megagira antropologico-musical llamada "De Ushuaia a la Quiaca" permaneció sin editarse ni difundirse, quizás por desinterés económico, quizás por la perversa lógica del mercado para la que una tarea de investigación con objetivos educativos y de divulgación es pérdida de dinero.

La cuestión es que ese proyecto maravilloso guiado por León Gieco, Gustavo Santaolalla y Leda Valladares, y encarnado por decenas de músicos de todas las regiones, cierra su círculo, luego de los 4 volumenes discográficos iniciales, luego del libro y una exposición de fotografías. El material en video (50 horas), que tiene un alto valor testimonial y artístico, fue aprovechado con la tecnología de hoy y completado con el recuerdo actual de sus protagonistas, y se lo puede ver gracias a ese espacio indispensable en la TV actual, que es el canal Encuentro.

Va los lunes a las 20,30 hs. y repite:
Lunes: 02:00
Martes: 16:30
Miércoles: 09:30
Sábado: 16:30 / 23:30
Domingo: 06:30

Acá va el avance y un pequeño fragmento:



miércoles 12 de mayo de 2010

Mederos contra la macdonalización del tango

Que el tango es hoy “una triste y burda muestra para el turismo”, que hay “oportunismo e ignorancia”, que “es letra muerta”. Por fin alguien se animó a decirlo.


Rodolfo Mederos siempre me pareció uno de los músicos populares más talentosos, interesantes e inteligentes. Uno de los que renovó en su momento el tango y sigue proponiendo hoy un lugar de búsqueda que no es fácil encontrar en el género. Además de tocar, piensa la música. Es uno de esos tipos que le gusta reflexionar sobre el arte popular, y siempre lo hizo desde un lugar crítico.

Hace rato que yo venía mascullando esta idea que me ronda la cabeza hace algunos años, y es la de que el tango hace décadas que viene repitiendo lo mismo, preso de fórmulas for export, sin un ápice de propuesta novedosa, y sobre todo con el mismo repertorio efectista de siempre, con la mirada puesta afuera del país. Y hace rato que vengo pensando que la mayor renovación en la música argentina hoy se está dando en el folclore y en el jazz, géneros que han sabido encontrar nuevos lenguajes propios. El tango, salvo dos o tres excepciones, nada. Una de ellas es Mederos, justamente. Hace poco lo volví a ver en vivo y me dije a mi mismo: después de 40 años, el tipo sigue buscando algo distinto. En él está presente aquello de que para romper estructuras y plantear vanguardias, primero hay que conocer las tradiciones. Su música –tanto como la de Liliana Herrero, Spinetta o Caetano Veloso- está libre de las estereotipaciones de la industria musical.

Por eso festejo que Mederos sea un músico de tango que se atreve a decir públicamente algo semejante: "Para mí no hay más tango en Argentina. Disculpen mis compatriotas que lo diga pero lo que hay ahora es un oportunismo y una ignorancia muy grandes. Todo lo que ocurre ahora tiene que ver con una Mc-Donaldizacion' del tango (…) El tango en Argentina fue lo que fue y desde los años 50 se deteriora. Ahora queda una pequeña muestra, una triste y burda muestra para el turismo. Es letra muerta y me apena esa situación (…) Quienes hacemos tango nos asemejamos a los arqueólogos. No nos queda más remedio que buscar en el pasado a aquellos esqueletos en permanente estado de fosilización. Alguna vez se hizo un tango auténtico pero ahora sólo nos queda su recuerdo. Intentamos recuperar lo más que se pueda".
(Las declaraciones son de la semana pasada a la agencia EFE desde Colombia, donde Mederos está participando de un festival de diferentes géneros musicales)

"El otro camino", en el Festival Internacional de Jazz y musicas del mundo, Medellin - Colombia



Fragmento del film "EL ULTIMO BANDONEON " (The Last Bandoneon )
Un film de ALEJANDRO SADERMAN Producción ASP y MALKINA
Con RODOLFO MEDEROS y la presentación de MARINA GAYOTTO. www.elultimobandoneon.com.ar


sábado 3 de abril de 2010

Quién me presta una escalera...?

“Dice una voz popular: Quién me presta una escalera / para subir al madero/ para quitarle los clavos / a Jesús el Nazareno?”

¿Qué más oportuno para tiempos de la Pascua que escuchar una saeta? Aquí va La saeta, la más popular, la de Antonio Machado que musicalizó Serrat, la que adora al Cristo del pueblo andaluz. No es un cantar por el Cristo de los mayores, el de la agonía, el del madero, sino por “el que anduvo en la mar”.

Acá van dos versiones que son diamantes. Una, Serrat en el ‘74 y la otra, junto al gigante Camarón de la Isla, ya en lo ’80.




miércoles 31 de marzo de 2010

La balada de Bad Blake


La música country norteamericana no es muy popular aquí. No se conoce mucho de ella, ni a sus cantantes ni a sus compositores, más allá de algunos que trascendieron puertas afuera, como Johnny Cash, Willie Nelson o Pete Seeger. Sin embargo, la influencia en la cultura de América del Norte es enorme (lo que influenció y lo que recibió como influencia). Hablar de música country es hablar del sur, o sea es hablar de inmigración irlandesa, es hablar de pobreza rural, pero también de ese universo apasionante donde se cruzan las baladas y valses europeos, el blues, el góspel, el swing y, obviamente, el rockandroll.

Por eso es interesante asomarse a una película como “Creazy Heart”, en la que el genial Jeff Bridges compone a un cantante y compositor country de 57 años en cierta decadencia profesional y personal. Es una pintura de gran humanidad. Pero ¿qué hago yo recomendando una película de Hollywood, además premiada con el pasto farsesco de la Academia de los Oscar? A modo de confesión: somos (yo y otros amigos) admiradores de Jeff Bridges, un fenómeno que quedó confirmado con su papel de El Gran Lebowsky, y que ahora repite de manera magistral.

La película es una más de tantas, nada especial. Típica fábula sobre la caída y renacimiento de un hombre talentoso pero alcohólico, que necesariamente deberá redimirse (curarse) frente a la sociedad para seguir teniendo “éxito” y ser respetado y querido por los demás. Incluso por su nueva chica. El relato lo vimos cientos de veces en el cine, con otras caras y otras circunstancias. Lo que me gusta en realidad es este Bad Blake compuesto por Jeff Bridges, y su increíble parecido con el cantante Kris Kristofferson (en realidad con un prototipo de músico sureño). Es un ser humano entrañable y auténtico en todos sus detalles: su desaliño, su despreocupación, su forma de mirar, su cansancio, su conciencia de lo que está perdiendo, sus borracheras y hasta su forma de arreglarse los pantalones. En su aire de superación se asoma siempre un sentimiento de derrota. Salvo cuando está enamorado. Y todo lo transmite físicamente -su cuerpo y sus gestos y su mirada-, mucho más que con sus palabras y su acento del sur. Sencillamente genial.

sábado 27 de marzo de 2010

Negra y Flaco, pura luz

La Negra con El Flaco, El Flaco con La Negra, dos ángeles iluminados por quién sabe qué fuerza extraordinaria, todo luz...
Aquí el making off de Barro tal vez, zamba que Luis compuso cuando tenía sólo 14 años, con sus primeros acordes recién aprendidos, y una letra, que es pura emergencia de su alma adolescente. Mercedes, luego de tenerla en su repertorio varios años, finalmente la grabó en su último disco, Cantora, junto a Luis.



Para una versión solista de Spinetta (2005) , ver http://www.youtube.com/watch?v=ptvumTzOE3g

Juan Falú, una perla

Juan Falú toca con guitarra prestada y habla de vinos y de todo un poco en un programa de radio Cadena 3, de Córdoba. Impresionante!

jueves 8 de octubre de 2009

Madre América


Por Jorge Coscia *
Página/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/132929-42865-2009-10-05.html


Es curioso este viaje que acaba de emprender La Negra Sosa. Porque acaba de soltar sus amarras y, sin embargo, sigue aquí con su gente, atada irremediablemente a nuestra vida. Ni ella acaba de irse ni nosotros dejamos que consume su partida. Permanece callada, quieta como la tierra que nos nutre y contiene. De eso se trata, pues; de una presencia que supera al tiempo.

Es que la esencia del arte de Mercedes no residía en su voz, aunque su voz fuese tan portentosa como única. El signo que verdaderamente la distinguía era esa marca ancestral que la hacía hija del más arcaico horizonte americano. Los antiguos dioses andinos aureolaban su cabeza, dotándola de un poder hermético, mineral. La Pachamama encarnaba en ella con la naturalidad con que el sol sucede a la luna y la luna al sol; era de ese silencio milenario y ritual que brotaba su voz: como una flecha dirigida al cielo, como un trino sutil o como un trueno temblando entre los cerros.

Y si ese origen mítico alumbra su inmenso arte de cantora, su voluntad de mujer comprometida con el pueblo y con la época que le tocaran en suerte nos aclara otras facetas igualmente relevantes de su vida: su denuncia de la injusticia y su repudio a la entrega del país le valdrían la prohibición y el exilio durante la dictadura genocida que hundiera a la Nación en un mar de sangre.

Tanto las virtudes innatas como las adquiridas a través de la más dura experiencia llevarían a La Negra a convertirse en lo que fue durante todos estos años y en lo que continuará siendo para siempre: un símbolo vibrante de la Argentina más profunda y raigal, una conciencia viva del ámbito aun inacabado de la Patria Grande, una intérprete que transformaba las músicas que le entregaban hasta el punto de fundirlas y recrearlas en una dimensión intemporal y mágica, ascendentes como el vuelo de un cóndor, anónimas como un canto abandonado al viento.

* Secretario de Cultura de la Nación.




Qué simboliza "la Negra"


Por Alejandro Grimson *
Especial para lanacion.com

La conmoción por la muerte de Mercedes Sosa es también una invitación a la reflexión. Sabemos que "la Negra" fue quizás la voz más impresionante de la historia musical argentina reciente, combinando simplicidad y sofisticación de una manera excepcional.

Sobre esa base artística se imprimen en su nombre, en su cuerpo y en su muerte otros significados culturales que es importante considerar.

Primero, "la Negra" no era negra en el sentido en que esta palabra se usa en otros países, como Brasil y Estados Unidos. "La Negra" era indígena en su ascendencia y en su despliegue musical. Era parte de ese país que no existe en el imaginario tradicional que reza que "aquí no hay negros ni indios". Quizás una de las personas más visibles y, además, más exitosas de esa porción invisibilizada de argentinos.

Al mismo tiempo, como muchos otros indígenas y mestizos, "la Negra" se abría a sus contemporáneos incluyendo en su repertorio a lo tradicional y lo moderno, al folklore y el rock nacional, a las músicas de América latina, con fronteras lábiles y porosas.

Desde esa calidad musical internacionalmente reconocida, Mercedes mantuvo y desplegó un compromiso ético y político con dos peculiaridades. Persistió firme en sus convicciones ideológicas respecto de la igualdad entre los seres humanos, en su oposición a todos los autoritarismos, en su convicción de estar junto a los más necesitados, social y culturalmente hablando. Desarrolló esa posición sin fundamentalismos, con claridad y con afecto.

Prohibida por la dictadura, transitando desde el mundo de nuestro folklore a las más diversas músicas populares contemporáneas, con una trayectoria que transmite paz y firmeza de convicciones, obteniendo reconocimiento internacional siendo plenamente ella misma, "la Negra" se convirtió en un símbolo nacional.

Al igual que cualquier país, los argentinos tenemos diversos símbolos. Cabe interrogarnos qué simboliza hoy Mercedes Sosa. Quisiéramos sugerir que en contraposición al relato tradicional del "granero del mundo" y de que descenderíamos de los barcos, "la Negra" muestra que se puede ser exitoso, conmovedor, reconocido, persistente, siendo lo que uno es y no lo que desearía ser.

Además, muestra que cambiar y ser abierto no implica, como muchas veces se supone, perder identidad.

"La negra" prueba que las convicciones instaladas acerca de quiénes somos no sólo ocultan a muchas negras y negros y mestizos. También puede abrir la imaginación para pensar que no era necesario fabricar esas ilusiones discriminatorias para construirnos como comunidad nacional.

Su muerte nos invita a buscar y reconocer a las personas de carne y hueso que viven en nuestro heterogéneo país, encontrar las cualidades que ellos tienen y que han vivido ocultas por las pretensiones europeístas, proyectando un sentido nuevo, más complejo, acerca de los sentidos de lo nacional y lo latinoamericano, tan imbricados en su figura y su voz.

El autor es antropólogo, profesor de la Universidad Nacional de San Martín y del Instituto de Altos Estudios Sociales, e investigador del Conicet





La voz en estado de gracia


Por Fernando D´addario, Pagina /12

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/132929-42866-2009-10-05.html

Para los periodistas que transitaban por la música popular durante los ’80 o los ’90, llegar a la primera entrevista con La Negra Sosa significaba, a priori, un desafío profesional equivalente a reportear a un Caetano Veloso, un Peter Gabriel o un Osvaldo Pugliese. A los ojos de un no iniciado, a Mercedes la precedía un aura de compromiso político e intelectual que obligaba a pensar preguntas “serias”. Pero a los diez minutos, Mercedes ya había desconcertado a su interlocutor de turno. Los interrogantes vinculados con temas como “su opinión sobre los ’70”, “la actualidad de la izquierda latinoamericana” y clichés progres por el estilo merecían de parte de La Negra respuestas vagas, casi pueriles, que rápidamente derivaban en anécdotas aleatorias, ajenas a la médula de la cuestión. Se iba por las ramas y terminaba hablando de las empanadas tucumanas o de su admiración por Charly García. Los colegas de la televisión contaban que eran necesarias largas sesiones de entrevista para extraer algunos minutos “aprovechables”. Los periodistas de la prensa gráfica teníamos otras herramientas, para “acomodar” las respuestas y edificar, de ese modo, un discurso acorde con las expectativas de los lectores.


Era evidente que había una brecha enorme entre la obra artística de Mercedes y su capacidad retórica para explicarla. Al hablar con ella, uno tenía la sensación de estar frente a una doña Rosa entrañable y terrenal. Hasta daban ganas de abrazarla, más allá de las dificultades periodísticas del caso. Pero apenas un día después, arriba del escenario, ella se elevaba a una suerte de estado de gracia y nos hacía creer que la Tierra y la Historia se habían corporizado en sus canciones. Cada vez que cantaba, Mercedes parecía habitada por el significado político de su voz y por las resonancias de sueños ajenos, que de algún modo sacaba de sus entrañas. Ese don excedía a la Mercedes mujer de carne y hueso, mucho más frágil, mucho menos preparada para afrontar la carga de semejante fuerza telúrica. Acaso La Negra haya sido la voz de la Latinoamérica profunda sólo por una casual simetría de tiempos y espacios. Mercedes cantó lo que cada época necesitaba de ella, casi sin darse cuenta. La Negra sabía que estaba en contra de la dictadura y de la injusticia social. Sólo eso (o nada menos que eso). Según fueron cambiando los humores políticos en el país, esa certeza se tradujo en afinidades fluctuantes, en algún caso inexplicables desde una mirada “biempensante”. Sin embargo, Mercedes generó al mismo tiempo los anticuerpos necesarios para atravesar inmune cualquier paso en falso. Tenía a favor un elemento decisivo: su Voz, siempre, terminaba hablando por ella.

La voz de La Negra siempre se impuso sobre el silencio de muchos


El análisis de Rodolfo Yanzón*
Diario BAE, 7/10/2009

Conocí a Mercedes Sosa en forma casual en noviembre del 2000. En el Hospital Fernández estaban internados los presos políticos del Movimiento Todos por la Patria que habían intentado copar el Regimiento de Infantería de La Tablada. Se hallaban en plena huelga de hambre, reclamando una medida que permitiera su libertad y que el Estado cumpliera con las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA. No se les había dado un debido proceso y las fuerzas militares habían ejecutado a unas diez personas y torturado a los sobrevivientes. En ese entonces Fernando de la Rúa era el presidente y había dado demostraciones de que cumplir con la CIDH no estaba en sus planes.

Como abogado de los presos, estaba preocupado por obtener una salida que les permitiera levantar la huelga de hambre. Sabíamos que las posibilidades de un indulto eran nulas y teníamos que buscar otras vías como la conmutación de penas, que debía otorgar el Presidente de la Nación, modificaciones legislativas por parte del Congreso, o revisión de la sentencia a cargo de los jueces.

Muchos acompañaron el reclamo y se hicieron presentes en las reuniones que mantuvimos con distintos funcionarios del Gobierno nacional, entre los que estaban Patricia Bullrich, Federico Storani y Diana Conti, con quienes tuvimos acalorados desencuentros.

Por el hospital pasaron muchos, entre ellos José Saramago, que se hizo un momento para manifestar su solidaridad. Pero un lugar destacado es para Mercedes Sosa, que llegó inesperadamente a las habitaciones donde estaban internados los presos, justo en momentos en que estábamos reunidos para discutir la situación jurídica y política. Recuerdo que al ingresar La Negra yo estaba sentado en la cama de Enrique Gorriarán. Los otros presos estaban recostados o sentados en las camas restantes escuchando a uno de ellos hablar sobre las acciones de solidaridad de los días siguientes. Cuando la vimos llegar, unos pocos nos levantamos y ella, de uno en uno, fue saludando con un fuerte abrazo, un beso y una mirada intensa a los ojos mientras decía “¡Qué flaquito estás!”. Al llegar mi turno, repitió el saludo provocando la risa de los presos. “¿Qué podemos hacer, compañeros?”, preguntó. Y regresamos al debate con la participación de La Negra, que propuso hacer gestiones con dirigentes políticos para lograr la libertad de los presos. Al enterarse de que yo era el abogado, La Negra se echó a reír y a darme consejos sobre alimentación, si quería estar en condiciones de trabajar.

Días después el gobierno de De la Rúa dio el primer paso para la libertad: conmutaba las penas a los presos, que, en grave estado luego de cien días, levantaron la huelga de hambre.
Mercedes Sosa regresó de su exilio a fines de la dictadura. El recital que dio en Obras se transformó en uno de los discos más emblemáticos. Para los que esperábamos votar por primera vez, la voz de La Negra era un arma potente contra el silencio impuesto por los genocidas, un augurio de tiempos de esperanza. Pero también recuerdo que a su regreso se levantaron voces que insistieron con la censura. No había que escucharla porque era zurda, decían a coro imbéciles y fascistas. Hoy, más allá de la tristeza de no contar más con La Negra, me queda la felicidad de haber compartido con ella un acto de solidaridad.

La de la voz exquisita no sólo escogía buenos repertorios. Querida Mercedes: este transitorio famélico te agradece tu voz inolvidable, tu compromiso eterno con los que sufren, con los débiles.
¡Hasta siempre!

* Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos


Mercedes Sosa: la voz que nos identificó

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1182466

Por René Vargas Vera
Para LA NACION

Es un emblema de la región; de todo este sur del continente. No se ha convertido en mito. Es mejor. Porque el mito, desde su etimología, encierra ficción y fábula; retrato de la fantasía colectiva. Ella, en cambio, se alza junto a los más importantes hombres y mujeres que en el mundo han sido, por sus dones, su carisma, sus mensajes. Ella asume, por sí misma, un destino de trascendencia hacia la civilización universal.

Por todo esto, Mercedes Sosa, fue y es una de esas figuras predestinadas a la eternidad.

(...) Nadie antes había cantado como ella, con esa bellísima voz, plena de lozanía, que irrumpía desde sus vísceras con todo el sabor de la tierra, para vibrar en emociones auténticas y en sinceridad expresiva hacia lo más recóndito de nuestras esencias.

Mercedes fue coherente con tales principios éticos y estéticos a través de un repertorio comprometido con la verdad, la justicia, la libertad, la dignidad, la solidaridad. No pudieron torcer este derrotero desde aquellas Canciones con f undamento las feroces críticas de sectores de rancio tradicionalismo, reaccionarios a todo cambio, que pretendieron menoscabar esa nueva impronta alimentada por sus ideales humanitarios.

Tal conducta clara, transparente, valerosa, coherente, ejemplar, la llevó al exilio cuando el gobierno de los primeros años 70, y luego la dictadura militar quisieron acallar, con amenazas y atropellos, su voz señera de reivindicación de los valores humanos.

Pero pudo regresar al país con gloria, al comenzar 1982, cuando llenó trece veces el teatro Opera, verdadero mojón luminoso de su vida de artista.

(...)Mercedes seguirá siendo la voz de América del Sur; su intérprete más prestigiosa; su vocera más paradigmática; su más intrépida idealista.

El autor es periodista y compositor de varias obras grabadas por Mercedes Sosa

miércoles 5 de agosto de 2009

Con 2 X y un tango


Yo vengo de otro siglo, con dos X y un tango

No pude ser un indio, destiño negro y blanco.

Yo vengo de otro siglo, con la voz en la cara,

con la sombra de un bicho, y este gesto en la espalda


Y traigo de otro siglo, la esencia de un ombligo,

un sapo traicionero, anécdotas de perros

y un sueño retroactivo.


Yo vengo de otro siglo, con un poco de todo,

solo y sin acomodo, empuño moneditas

y corro colectivos.

Arrastro de otro siglo cierto autoritarismo,

enojo prepotente y machismo, aunque en forma decreciente,


Y traigo de otro siglo, baranda de fomentos,

kerosén, eucalíptus, azufre, linimento,

chicles y ceniceros.

Y traigo de otro siglo, mi suerte capicúa,

y abajo de la púa: fritura de vinilo.

Yo vengo de otro siglo, me estoy acostumbrando,

Con dos X y un tango: Perdón si no me ubico.


Yo vengo de otro siglo, “ Toro serrano”,

“Vengo desde el olvido”, “ Con un dios escondido ”,

“Y a yuyo del suburbio” perfumando.

Yo vengo de otro siglo, hablando con mis muertos,

Y no porque estoy loco, porque si fuese un loco

ni loco lo andaría diciendo.


Y traigo de otro siglo, platillos y poetas,

colores de un equipo, dolores de bandera, terapia de besitos.

Y traigo de otro siglo, mi suerte capicúa,

Y abajo de la púa: fritura de vinilo.

Yo vengo de otro siglo, me estoy acostumbrando,

Con dos X y un tango: Perdón si no me ubico.


Yo vengo de otro siglo, me estoy acostumbrando

Perdón si no me ubico. Con dos X y un tango.

Alejandro Del Prado

Esta canción es parte de "Yo vengo de otro siglo", nuevo disco de Alejandro del Prado (sí, el mismo de "Los locos de Buenos Aires") que volvió este año después de mucho tiempo. Música bien ciudadana, canciones con toques tangueros y murgueros, y el espíritu rockero siempre presente. El disco es entrañable, y lo recomiendo, sobre todo para los que no se conforman con estos tiempos que tienen que ver más con la frivolidad y el consumo veloz de chatarra. Como dice la canción: "perdón si no me ubico". No recomendable para escuchadores de música estilo factoría de chorizos.


sábado 1 de agosto de 2009

¿No lo vieron a Canario?

No va a pisar más el bar, el tipo. El “Canario” Luna murió a los 70 en Montevideo, su ciudad, y los bares no lo verán más tomarse una ginebra “aguantando el mostrador”. Washington Luna decía su documento de identidad, pero él no se daba vuelta si lo llamaban así (otra rareza de los uruguayos los nombres con W). Él era el “Canario”, el que desfiló por innumerables tablados de carnaval. Una leyenda del puerto y de la murga, el morocho gritón se pasó su vida cantando. Estuvo ahí en los mejores momentos de la Falta y Resto, nada menos. Hasta hace pocos años, con sesenta y pico a cuestas, todavía salía al tablado de murga, con La Clarinada. Conocía el paño, que no todas son rosas y romanticismo en el Reino de Momo, y por eso se convirtió en un gran crítico de la profesionalización de los espectáculos de carnaval. “Está lleno de murgas que se suben por la izquierda y después cobran por la derecha”, se quejaba cáustico, cuando fueron asomando las grandes luces al show.

Por suerte, ahí quedó para todos Brindis por Pierrot, sonando en nuestra cabeza, tanto tanto que ni hace falta ponerla de nuevo. ¡Qué nos importa la pelea histórica entre Canario y Roos después de haber hecho esa maravilla!, si eso nos permitió escuchar una y otra vez esa voz dura, implacable, inspiradísima, de un rioplatense hecho y derecho pero con guiños de cantaor flamenco, llamando y reclamando a viva voz la presencia de todos esos personajes “que el recuerdo disfrazó de santos”. Era la poesía pura de lo perdido. Brindis por Pierrot es una Biblia de la uruguayez, de la vida de los bares y de la nostalgia de lo que no volverá: “aquello”. (Y de paso, digo que hace falta reconocer a Jaime Roos como letrista, como uno de los mejores de la canción popular del continente). Ese largo “Brindis…” nos hizo hace años a los argentinos conocer un poco más de lo poco que conocíamos de los uruguayos. Brindo por eso. Y por Canario, claro.
M.B.

Este video se ve muy mal, pero es lo único que hay original de Brindis por Pierrot (año 1985)



martes 28 de julio de 2009

El mal entendido



Acaba de editarse un nuevo libro sobre la vida y la música de Astor Piazzolla. En este caso, es menos una biografía y más un estudio sobre su arte y los estilos que fue dibujando en su obra, además de un análisis sobre el músico como resultado de un contexto cultural y una época determinada (específicamente entre las décadas de los ’50 y los ’80). Se llama Piazzolla. El mal entendido y es de dos excelentes periodistas y críticos musicales: Diego Fischerman y Abel Gilbert (Editorial Edhasa).

Aquí van algunas interesantes reflexiones de los autores en una entrevista para la Revista Ñ (25/07/09):

Piazzolla escucha lo que otros no están escuchando en un momento particular en el que además, la avidez de cierto público está necesitando un discurso musical diferente. Esto, por otra parte, en un país donde todo el eje de la nacionalidad es muy fuerte en la discusión. Si Borges es un escritor inglés o es argentino, todo esto que en otros países nadie le da importancia, acá era muy importante. En ese sentido Piazzolla entra, a finales de los 50, exactamente en el momento en que podía entrar, exactamente con el grado de novedad que podía tener. (…) Si antes, con el tango, tenía un dialecto propio dentro de un lenguaje colectivo, en 1966 crea una música como la crea Miles Davis, como la crea Tom Jobim, como la crean los Beatles. Es una música que claramente no existía en el mundo, no es un matiz sobre una música preexistente, es una música nueva. En ese momento hay un efecto de novedad y de sacudir el espectro musical que es impresionante. En 1966 no existía esa música instrumental con ese nivel de desarrollo, de belleza, de desafío al oyente, de matices de planos de significados.” (Fischerman)

jueves 16 de julio de 2009

La bestia Malosetti


No se si hay mucho músicos argentinos que me caigan tan bien como él. Evidentemente es algo extramusical. Es que uno se apega muchas veces a la gente que admira más allá de la obra en sí misma, más allá de la actitud artística. Tiene que ver con el carisma, con la personalidad. Así es con Malosetti Javier, por lo menos para mi.

Está presentando su nuevo disco, Electrohope, acompañado de un trío de pibes. Dos ex alumnos de él (de 20 y 22!!) en batería y guitarra, más el tecladista Nico Rafetta, poniéndole el moño al paquete de jazz-soul-funk-pop-rock que nos vuela la peluca y nos hace felices por un rato.

Algunas cosas que dice Javier esta semana en un par de entrevistas:

El jazz no sólo hereda muchas de las cualidades la música clásica, sino que muchas veces asume también un poco de cara de culo, de postura erudita (…) Se convirtió en música alta, la música clásica del Siglo XX, pero esa postura tal vez hizo que se quede un poco sola. Lo mío es tocar, improvisar en un tono y pasar el rato, no es tan seria la cosa, es groove y ritmo (…) Me acerco a un mundo afroamericano con una energía más cercana al rock, porque en algún momento se despierta la bestia (Página 12, 10/07/09)

Sobre Michael Jackson: “Siempre lo amé; y hasta cuando se puso extraño, blanco, y se dudó de su integridad, lo aguanté a muerte (…) era un genio, y los genios están todos locos, es así. La primera vez que lo escuché fue con Off the Wall. Y, para mí, ese disco es de jazz. Envasado medio pop, es cierto, pero los acordes, las líneas de bajo, las violas son de jazz. Hasta las melodías que él canta son como standards del género, como si fuera un crooner jazzero. Ahí la mano de Quincy Jones es definitiva. Jackson es el tipo de artista que me gusta, al que le notás que tiene la tradición encima. En él te das cuenta de que ha disfrutado de cosas viejas y que su arte no es más que un desarrollo lógico de eso” (Crítica, 10/07/09)

Acá va un temazo con su grupo anterior (Jacinto-Giunta):


jueves 25 de junio de 2009

Luis Cardei, el torcan


Anda dando vueltas por algunos festivales de cine una nueva película argentina, basada en la vida de Luis Cardei, el mítico cantor de tangos que tuvo su momento de gloria en la década de los 90 y que murió en el año 2000, todavía joven, como consecuencia de una enfermedad que sufría desde su infancia. El film se llama “El torcan”, es de Gabriel Arregui, y supongo que estará pronto en los cines porteños.


Enterarme de la existencia de esta película me hizo recordar a Luis y una entrevista que le hice unos meses antes de su muerte. Fue cerca del famoso verano que marcó el cambio de siglo. Yo colaboraba en ese entonces para una revista de música. Primero, fui a conocerlo a un coqueto pub de Recoleta donde en ese momento hacía un ciclo de conciertos. Nunca lo había visto en persona, por lo que me produjo un cimbronazo interno verlo allí, con dificultades físicas, sentado en su banqueta, pequeño, gracioso, “chamuyando” esos tangos viejos, de otra época y épica perdida. Luego, sentado a la mesa con su mujer, conversamos un rato y me invitó a ir otro día a su casa para poder realizar la entrevista.


Así fue: casa de Parque Chacabuco. Mientras apuraba sus recuerdos se acompañaba con un whisquilín: disfrutaba hablando de sus amigos, de su barrio, de las letras de los tangos, de su mamá. Conocí a un personaje maravilloso, sensible, de corazón abierto con los jóvenes. Se notaba eso: sus conciertos estaban llenos de pibes y pibas. Es que Luis Cardei rompió el molde del típico cantante de tangos, gritón a lo macho y con repertorio efectista. Su voz, chiquita pero muy expresiva, transmitía mucho más. Fue un tipo distinto, en todo sentido. Tanguero de barrio, sintiendo y vibrando cada frase que cantaba. Cada tango que elegía, era una historia que a él lo movilizaba.


Finalmente la entrevista nunca se publicó: la revista dejó de salir y yo me quedé con las ganas. A los pocos meses, en junio de 2000, Luisito se fue (hace nueve años!). Al tiempo, colgué el reportaje en un sitio en Internet que tenía con algunos textos míos, tal como lo había escrito para la revista, y ahí quedó. Ahí está, congelado en el aire y en el mundo, igual que el sitio nunca más actualizado, igual que la voz de Cardei, pequeña y frágil que quedó resonando, mascullando poesías maravillosas.

Pueden leer la entrevista aquí




jueves 28 de mayo de 2009

Hermanos en armas y abrazados


Esta semana se anunció que los familiares de los soldados caídos en Malvinas podrán viajar a las Islas a realizar un acto homenaje en el monumento que se encuentra en el cementerio de Darwin.

Cada vez que se habla o se recuerda a los chicos muertos en la Guerra, me acuerdo de una canción de los ’80 que fue muy famosa en su momento: “Brothers in arms”, de Dire Straits. Es una letra de Mark Knopfler realmente conmovedora, con una música y un clima muy interesante, que despierta algo de frío y desolación. Seguramente no habla de esa Guerra (no sé en qué se inspiró al escribirla, él que es escocés) pero sí del horror de enfrentar en una batalla a quien en el fondo es nuestro hermano, un ser humano igual que nosotros.

Hay varias traducciones de la letra, pero en general se coincide que Knopfler hace un juego de doble sentido con la expresión Brothers in arms, que puede ser entendida en el sentido de armas pero también de brazos . Por eso, en cada estrofa la intención de la frase seguramente es diferente. Primero es de enfrentamiento, luego de compañerismo, y finalmente de abrazo, en una progresión narrativa representada en esos tres momentos. Es una canción pacifista, y una de las mejores que se han hecho en el rock sobre las guerras.

Acá les dejo la letra traducida y un clip de la versión en vivo.
MB
Fotografía: Tomás Terroba (http://www.padremurphy.com.ar/)


Hermanos en armas (Brothers In Arms)
Mark Knopfler 1985

Estas montañas cubiertas de niebla
son ahora un hogar para mí,
pero mi hogar es en las tierras bajas
y siempre lo será;
algún día volveréis
a vuestros valles y vuestras granjas
y nunca más arderéis en deseos
de ser hermanos en armas.

En estos campos de destrucción,
bautismos de fuego;
he visto vuestro sufrimiento
mientras la batalla recrudecía;
y aunque me hirieron gravemente,
en la alarma y el miedo,
no me abandonastes
mis hermanos de armas.

Hay tantos mundos diferentes,
tantos soles diferentes;
y nosotros tenemos sólo un mundo,
aunque vivamos en mundos diferentes.

Ahora que el sol se ha ido al infierno,
y la luna cabalga alta,
déjenme decirles adiós,
(porque) todo hombre debe morir;
pero está escrito en la luz de las estrellas
y en cada línea de vuestra mano,
qué estupidez es que hagamos la guerra
contra nuestros hermanos en armas.



miércoles 6 de mayo de 2009

Vuelve el viejo y querido Bob


Parece una estatua intocable, y al parecer eso no sería muy bueno, porque no muestra al hombre de carne y hueso, sin embargo para mucha gente representa las mejores ideas y sensaciones de libertad de un tiempo puesto allá en la memoria, la memoria más colectiva, la de los deseos más añorados. Así que al fin de cuentas está ahí cerca, aunque se vista de leyenda. Mr. Robert Zimmerman, Bob Dylan, el mito de la música norteamericana vuelve a los 68 con un nuevo CD Together through life, luego del impresionante Modern Times, disco que será difícil de superar.

Los que pudimos verlo por primera vez en vivo en el concierto que dio en Velez el año pasado (2008) nos enteramos cómo es la leyenda en persona, cómo son sus gestos y cómo es la actitud de un hombre que está de vuelta de todo y de todos, que con el absoluto silencio dice mucho más que con las mil caras de la demagogia que inundan los escenarios del rock. Y el tipo sigue buscando y exprimiendo las canciones, aunque sean viejas y archiconocidas: suenan novedosas, haciendo honor a eso de que “una canción no puede sonar igual dos veces”. Así sonaba en esa gira de 2008, con una banda única y una música sumamente y cuidadosamente elaborada, para dar con el estilo Dylan.

Y ahora el poeta, aspirante al premio Nobel de Literatura, vuelve con nuevas canciones. El Pasarero celebra con uno de esos temas: BEYOND HERE LIES NOTHIN donde el viejo Bob canta "Te quiero, niña bonita/ no he conocido otro amor/ mientras estés conmigo/ el mundo será mi trono”.


jueves 2 de abril de 2009

Caetano Veloso, un bahiano en Londres

En Brasil, una Junta Militar dio un golpe de estado en 1964 y a partir de entonces los militares gobernaron durante 21 años hasta 1985, bajo un estricto régimen de represión, secuestros y censura.

Los militares brasileros se ensañaron también con los artistas, que vivían en los 60 una época de efervescencia cultural muy fuerte. En ese momento, Caetano Veloso tenía 22 años, venía de Bahia, y era parte de ese mundo poético y musical que lo llevaría luego a fundar, junto con otros músicos como Gilberto Gil, el movimiento tropicalista. Aquel fue un movimiento muy provocador desde lo estético, desde lo político, ya que se enfrentaba tanto a las viejas generaciones como a la juventud de izquierda, tanto a la bossa nova como también a la música de protesta. Caetano era básicamente un provocador y lo sigue siendo: en una ocasión, hace mucho tiempo, apareció en un escenario disfrazado de Carmen Miranda —un ícono de la frivolidad brasilera—, y en la tapa de un disco apareció desnudo junto a su mujer y su hijo.

Pero a fines del '68 terminó la primavera cultural brasileña. Un segundo golpe instaura un estado de terror. Caetano y Gilberto fueron detenidos por "faltar el respeto a los símbolos nacionales", y luego de un año fueron echados del país. Sin embargo, Caetano preparó un nuevo disco, que también fue prohibido, y luego partió con su esposa al exilio.

Se instaló en Londres pero no perdió contacto con su país. Siguió componiendo canciones para otros cantantes brasileños, pero también tocó su música.
A pesar de la vida cultural y artística de Londres, muy a tono con la conformación intelectual-académica de Veloso, la sangre y el calor de Brasil lo llamaba, y regresó apenas pudo hacerlo. ¿O alguien puede pensar que un baiano soportaría demasiado tiempo en la neblinosa Londres?



Por M.B.